
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
ATE se declaró en estado de asamblea para analizar las medidas a seguir. Por su parte, los concejales del Frente Justicialista solicitaron una sesión extraordinaria para tratar el otorgamiento.
Actualidad06 de diciembre de 2024A pocos días de que el gobierno provincial anunciara un bono de fin de año de $350.000, el gremio ATE declaró el estado de asamblea permanente, exigiendo que el intendente Jorge Gastón Hissa deje de esquivar el tema y haga lo propio con los empleados municipales.
“Basta de especular y jugar con la paciencia y la necesidad de la familia municipal”, reza el comunicado del sindicato, que dejó claro que, de no haber respuesta, las medidas gremiales no tardarán en escalar. El mensaje es tan contundente como urgente, especialmente en un contexto económico donde los salarios pierden carrera frente a la inflación, y llegar a fin de mes se ha convertido en una odisea.
Como si el ruido gremial no bastara, los concejales del bloque justicialista también metieron presión, solicitando una sesión extraordinaria para tratar un proyecto que garantice el bono a los municipales. Juan Martín Divizia, presidente del bloque, lo sintetizó en pocas palabras: “Los trabajadores están en un momento salarial muy delicado”.
Ambas posturas dejan en claro una cosa, el Municipio tiene fondos de sobra para afrontar el bono. Sobre todo si se tienen en cuenta los fondos que el intendente ha colocado en la “bicicleta financiera”.
Pero Hissa, fiel a su estilo, se aferra al silencio y las pocas declaraciones que dio no solo que desconoció la situación salarial de los trabajadores, sino que tampoco confirmó o negó la posibilidad de un bono. La estrategia de patear la pelota parece haber funcionado en otros frentes, pero el malestar en la base laboral no es algo que se pueda postergar sin consecuencias. Ya no se trata solo de una reivindicación económica; es una cuestión de dignidad.
El reloj corre, y el mensaje desde las bases es claro: no hay más margen para la espera. ¿Tendrá Hissa la voluntad política de salir de su zona de confort y dar una respuesta concreta? O, como suele ocurrir, ¿apostará al desgaste y a que las demandas se diluyan con el tiempo?
Lo que está en juego aquí no es solo un bono de fin de año; es la legitimidad de una gestión que parece cada vez más desconectada de la realidad que viven los trabajadores municipales.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.