
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
Se trata de Gladys Peralta, quien ocupaba el cargo de secretaria de Vinculación y Cercanía con el Vecino.
Actualidad13 de noviembre de 2024El intendente de San Luis, Gastón Hissa, enfrenta una nueva tormenta política con la renuncia de Gladys Peralta, quien ocupaba el cargo de secretaria de Vinculación y Cercanía con el Vecino. Esta dimisión, lejos de ser un hecho aislado, evidencia un patrón repetido: la dificultad de Hissa para mantener un gabinete estable y cohesionado. Los motivos de la renuncia, según fuentes cercanas, serían los constantes desacuerdos con el manejo personalista y desordenado del jefe comunal.
El caso de Peralta no es nuevo. Hace semanas, en El Mosquito Puntano, habíamos señalado su llamativa ausencia durante más de un mes. Tras la publicación, Peralta reapareció en su cargo, pero el retorno fue efímero. En los últimos días, las tensiones internas se volvieron irreconciliables y la secretaria decidió dar un paso al costado.
Esta renuncia se suma a una lista cada vez más larga de funcionarios que abandonaron la gestión de Hissa. Desde los masivos cambios en la Secretaría de Hacienda, donde la salida de varios directivos se atribuyó a serias discrepancias por desmanejos financieros, hasta el alejamiento de otros colaboradores estratégicos, el gabinete parece estar en un estado de permanente fuga.
La crisis de liderazgo de Hissa no es un secreto a voces, es un problema estructural. Dirigentes locales coinciden en que el intendente ha mostrado una preocupante incapacidad para tomar decisiones acertadas y evitar conflictos internos. En lugar de construir un equipo sólido, ha optado por rodearse de funcionarios que duran poco tiempo en sus puestos, lo que ha generado una inestabilidad constante.
Los problemas en el gabinete repercuten directamente en la calidad de vida de los vecinos de San Luis. La falta de continuidad en las políticas y proyectos se traduce en servicios municipales deficientes, una ciudad descuidada y una creciente desconfianza en la capacidad del intendente para gestionar la capital. El mal manejo de Hissa no solo afecta a su equipo, sino a todos los habitantes que ven cómo las promesas de una gestión eficiente y cercana quedan en el olvido.
La renuncia de Gladys Peralta es solo un nuevo capítulo en una novela que ya conocemos demasiado bien. Una gestión tambaleante, un intendente desconectado y un gabinete que se desmorona.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.