
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
En las conciliaciones obligatorias, la gestión municipal no presentó una propuesta y todo podría desencadenar en nuevos pedidos de los trabajadores.
Actualidad25 de abril de 2024El intendente Gastón Hissa sigue sin hablar de recomposición salarial. Desde diciembre, los empleados municipales han visto cómo sus salarios se estancan en medio de una inflación desenfrenada, exacerbada por la falta de acción del gobierno local.
Con una inflación que sigue su imparable ascenso, los trabajadores enfrentan una constante erosión de su poder adquisitivo. Mientras los precios de los bienes y servicios se disparan, los municipales luchan por llegar a fin de mes con salarios que no han sido ajustados en meses.
El salario mínimo en San Luis, que se mantiene congelado desde diciembre del año pasado, ha perdido un 20% de su valor adquisitivo debido a la inflación acumulada en los últimos cuatro meses. Mientras tanto, el costo de vida en la ciudad ha aumentado un 30% en el mismo período, dejando a los trabajadores municipales en una situación de extrema precariedad económica.
Mientras el intendente negocia con algunos gremios cercanos una "prórroga" en los pedidos, ATE se mantiene firme en su lucha y luego de las conciliaciones sin respuestas, advierten que podrían volver a efectuar medidas de fuerza.
En el ámbito político se sabe que Hissa nunca se animaría a anunciar aumentos antes de los haga el gobernador, Claudio Poggi. Es por ello que a pesar de tener los fondos demora la situación para "ver hasta dónde puede llegar".
El último aumento de sueldo real que tuvieron los municipales fue otorgado por la gestión anterior en el mes de noviembre.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.