
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
Mauricio Macri espera que el partido amarillo tenga una nueva conducción el 19 de marzo y, junto a ella, pueda avanzar en la fusión con el oficialismo. El Congreso espera la reunión con Javier Milei para que baje la orden y se conozcan los alcances del pacto.
Actualidad15 de febrero de 2024El macrismo pide paciencia y tiempo para acomodar la interna del PRO antes de avanzar con cualquier tipo de fusión con La Libertad Avanza. Desde el sector halcón esperan que eso ocurra el 19 de marzo, cuando - dicen - asuman las nuevas autoridades gracias a una candidatura de unidad cuya figura principal, y militada, es la de Mauricio Macri.
Para que suceda, el ex presidente y Patricia Bullrich deberían reunirse para poner en común sus ideas y unificarse para hacerle frente a la propuesta de Horacio Rodríguez Larreta, de una visión más moderada. De lograrlo, podrían avanzar hacia una candidatura de consenso sin espacio para los dialoguistas. En el entorno de Macri esperan que el 19 de marzo ya esté todo arreglado para que ascienda una nueva conducción. Si no, la intriga pasará a junio.
Este miércoles Patricia Bullrich se reunió con dos gobernadores importantes para el macrismo, Rogelio Frigerio de Entre Ríos e Ignacio Torres de Chubut. Con ellos conversó sobre las acciones en seguridad para proteger a los ciudadanos de cada una de estas provincias, pero las figuras son clave en la nueva negociación.
Se trata de dos gobernadores que no miran con malos ojos la fusión entre el macrismo y el oficialismo porque consideran que puede ser una ayuda a la hora de acercar posiciones entre las provincias y la Casa Rosada. Esa relación está, hoy, bastante tensa. La gran pregunta es el alcance de ese acuerdo.
Para Bullrich, es una buena idea que el PRO y La Libertad Avanza puedan conformar un interbloque amplio en el Congreso de la Nación. La alianza parlamentaria permitiría dotar al oficialismo de un número más grande, hoy tiene tan solo 38 diputados y podría tener 75 si el macrismo no presenta fugas. Pero, también, le aportaría un poco más de experiencia a la hora de encargar algún tipo de negociación. Con la ley ómnibus quedó en evidencia ese déficit.
En medio de los rumores y con pocas acciones concretadas, Martín Menem tuvo que salir a plantear que la conducción de Diputados quedará en manos de La Libertad Avanza, una discusión que ya se tuvo en el Senado, cuyas autoridades quedaron en manos del oficialismo y se ratificarán la próxima semana.
El jefe de la Cámara Baja hizo una demostración de poder el miércoles cuando avanzó en una amenaza hacia Unión por la Patria. El lunes, El Destape adelantó que el oficialismo tenía intenciones de conformar la comisión bicameral que controla los DNU este miércoles y Menem se movió en ese sentido. Le advirtió al peronismo que le dará tres sillas y no más, por lo que invitó al espacio a retirar uno de los cuatro nombres propuestos o lo haría él.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.