Ni en su propia casa: una oficina municipal tiene los baños clausurados desde hace más de 20 días

Los trabajadores municipales del Centro de Atención al Vecino (CAV) del barrio Jardín San Luis no pueden utilizar los sanitarios por la falta de mantenimiento y la desidia en la intendencia.

Actualidad13 de marzo de 2025RedacciónRedacción
WhatsApp-Image-2024-10-08-at-11.58.18

Hay problemas de gestión que pueden esconderse detrás de una foto en redes sociales o de un discurso bien ensayado. Y hay otros que son imposibles de disimular, porque huelen mal. Literalmente.

Desde hace más de 20 días, los empleados del CAV del barrio Jardín San Luis tienen los baños clausurados. ¿La razón? Se taparon. ¿La solución? Bien, gracias. Nadie se hace cargo. Los funcionarios municipales se pasan la responsabilidad de uno a otro como si fueran Bart Simpson cantando “yo no fui”. Mientras tanto, los trabajadores sufren la humillación de no poder contar con un servicio sanitario en su propio lugar de trabajo.

Si la Municipalidad no es capaz de garantizarle un baño a sus propios empleados, ¿qué queda para los vecinos? La pregunta es retórica, pero la respuesta está a la vista: barrios enteros inundados de cloacas desbordadas, pozos ciegos colapsados y desidia disfrazada de gestión.

Este caso es el retrato ideal de la administración de Jorge Gastón Hissa, un intendente que no logra gestionar lo básico. La propaganda municipal podrá insistir en mostrar mantenimiento de plazas dibujados con cortes de cintas, pero la realidad huele diferente. Y no precisamente a lavanda.

Mientras tanto, los trabajadores municipales siguen en condiciones laborales indignas: baños inhabilitados, sueldos congelados y una persecución política que se ha convertido en rutina. No tienen dónde ir al baño, pero sí tienen claro que son víctimas de una gestión que los ignora. Y cuando la dignidad es lo que está en juego, la paciencia tiene un límite.

Te puede interesar
Lo más visto

Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email