
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
Los trabajadores municipales del Centro de Atención al Vecino (CAV) del barrio Jardín San Luis no pueden utilizar los sanitarios por la falta de mantenimiento y la desidia en la intendencia.
Actualidad13 de marzo de 2025Hay problemas de gestión que pueden esconderse detrás de una foto en redes sociales o de un discurso bien ensayado. Y hay otros que son imposibles de disimular, porque huelen mal. Literalmente.
Desde hace más de 20 días, los empleados del CAV del barrio Jardín San Luis tienen los baños clausurados. ¿La razón? Se taparon. ¿La solución? Bien, gracias. Nadie se hace cargo. Los funcionarios municipales se pasan la responsabilidad de uno a otro como si fueran Bart Simpson cantando “yo no fui”. Mientras tanto, los trabajadores sufren la humillación de no poder contar con un servicio sanitario en su propio lugar de trabajo.
Si la Municipalidad no es capaz de garantizarle un baño a sus propios empleados, ¿qué queda para los vecinos? La pregunta es retórica, pero la respuesta está a la vista: barrios enteros inundados de cloacas desbordadas, pozos ciegos colapsados y desidia disfrazada de gestión.
Este caso es el retrato ideal de la administración de Jorge Gastón Hissa, un intendente que no logra gestionar lo básico. La propaganda municipal podrá insistir en mostrar mantenimiento de plazas dibujados con cortes de cintas, pero la realidad huele diferente. Y no precisamente a lavanda.
Mientras tanto, los trabajadores municipales siguen en condiciones laborales indignas: baños inhabilitados, sueldos congelados y una persecución política que se ha convertido en rutina. No tienen dónde ir al baño, pero sí tienen claro que son víctimas de una gestión que los ignora. Y cuando la dignidad es lo que está en juego, la paciencia tiene un límite.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.