Hissa mandó a un sindicalista a “calmar” a los vecinos por la falta de agua y blanqueó su injerencia en el Municipio

Edgar Magallanes fue a la zona oeste a darle explicaciones a los ciudadanos por la falta del recurso. Admitió que es funcionario “extraoficial”, a pesar de haber sido condenado por fraude a la Municipalidad.

Actualidad04 de febrero de 2025RedacciónRedacción
multimedia.normal.b6adc9f53147e5b7.bXVsdGltZWRpYS5ub3JtYWwuYWMzOGQzMGNkNTQ0NzVfbm9ybWFsLndlYnA=

El escándalo por la falta de agua en distintos barrios sigue creciendo. Este martes, luego de cortes de ruta y vecinos indignados, el intendente Jorge Gastón Hissa apeló a un insólito recurso: envió a un sindicalista a “calmar” a la gente.

El elegido para la tarea fue Edgar Magallanes, referente de Obras Sanitarias, quien se presentó en la zona oeste con la misión de contener la bronca. Sin embargo, su performance dejó más dudas que certezas. Entre discusiones con vecinos y explicaciones difusas, terminó confesando lo que ya era un secreto a voces: maneja el servicio de agua de facto, porque legalmente no puede. ¿La razón? Fue condenado por fraude y estafa contra el mismo municipio que hoy, paradójicamente, sigue administrando en las sombras.

El verdadero poder en el área de servicios públicos, sin embargo, no se limita a Magallanes. La secretaría que debería encargarse de las cloacas, el pavimento, el alumbrado y, claro, el agua, tiene oficialmente una titular. Pero en la práctica, las decisiones pasan por dos personas: Agustín Hissa, hermano del intendente, y el propio Magallanes.

Hissa chico es quien define funcionarios, mueve empleados y cierra contratos con empresas. Magallanes, por su parte, juega otro rol: se lo señala como el hombre encargado de disciplinar a los trabajadores municipales, asegurando que nadie se salga del libreto oficialista. Además, mantiene el control de las plantas de agua, un poder clave en una ciudad que enfrenta una crisis hídrica sin respuestas.

El binomio Hissa-Magallanes se ha convertido en el símbolo de una gestión marcada por el desorden, las irregularidades y la falta de soluciones. Mientras los vecinos esperan agua, ellos siguen repartiendo cargos y blindando su influencia en el municipio.

Te puede interesar
Lo más visto

Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email