
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
Preocupados por el incremento de los hechos de inseguridad piden al gobierno mayor actividad. La Municipalidad ha enviado distintas notas al gobierno de las que nunca obtuvo respuesta.
Actualidad15 de enero de 2025Mientras los vecinos de La Toma claman por mayor seguridad ante una ola creciente de delitos, la Ministra de Seguridad de San Luis, Nancy Sosa, ha decidido atacar el problema con remeras.
El anuncio llegó a través de un mensaje que el gobierno envió a preventores y beneficiarios del Plan de Inclusión, invitándolos a una cita en la terminal de La Toma para acompañar a la ministra en su acto simbólico de entregar indumentaria. Entre tanto, los habitantes de la ciudad ven cómo los hechos delictivos se multiplican: robos, peleas callejeras y vandalismo que han convertido a la localidad en un escenario de inseguridad constante.
La Municipalidad de dicha localidad, no se ha quedado callada. En notas enviadas al Ministerio, se describe con crudeza la realidad que enfrentan los vecinos: “hurtos, robos, peleas juveniles y vandalismo” que, en algunos casos, terminan con consecuencias lamentables. Además, el municipio alertó sobre el aumento migratorio en la zona y la necesidad de controles en los múltiples accesos de la localidad. Pero al parecer, la prioridad del Ministerio de Seguridad es entregar camisetas en lugar de soluciones concretas.
El trasfondo de esta crisis incluye la proliferación de drogas en San Luis, un problema que el gobierno no ha sabido —o no ha querido— enfrentar. Pese al relato oficial que promete combatir el narcotráfico, los indicadores de consumo han aumentado, dejando en evidencia la inacción del Estado.
A este panorama se suma el ajuste económico provincial y nacional, que ha dejado a muchas familias al borde de la desesperación. Sin oportunidades, algunos terminan empujados hacia el delito, mientras el gobierno responde con gestos simbólicos vacíos y acciones que son más un hecho cotidiano que una publicidad política.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.