
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
El intendente de Villa Mercedes y el grupo que está detrás de sus intentonas políticas plasma una estrategia que estaba confeccionada desde antes del 11 de junio del 2023. El armado de dos vicegobernadores y la cercanía al poggismo.
Actualidad21 de agosto de 2024El intendente de Villa Mercedes, Maximiliano Frontera, atraviesa un momento complejo en su carrera política. Suspendido por el Partido Justicialista (PJ) debido a su acercamiento al oficialismo provincial y por el acompañamiento a las políticas de persecución y ajuste, ha optado por una estrategia de victimización. Sin embargo, detrás de esa postura pública, existe un trabajo político paralelo que se viene gestando desde hace meses: la creación del Movimiento Unidad Provincial (MUP), un partido alternativo con claras conexiones al poggismo.
La situación de Frontera no es casualidad ni producto de una simple sanción partidaria. Desde antes del 11 de junio de 2023, cuando se llevaron a cabo las elecciones provinciales, el jefe comunal mercedino ya trazaba un plan para independizarse políticamente del PJ. Este armado incluyó figuras clave como el actual vicegobernador, Ricardo Endeiza, y su predecesor, Eduardo Mones Ruiz, ambos cercanos al gobernador Poggi.
Lejos de ser un estratega político brillante, como algunos señalan, las movidas de Frontera son producto de un guión diseñado por estos dirigentes, quienes ven en él una herramienta para intentar desestabilizar internamente al PJ.
El MUP no es simplemente un nuevo espacio político. Es un proyecto cuidadosamente avalado por asesores de la Municipalidad de Villa Mercedes y del Concejo Deliberante. Entre los nombres que destacan en la conformación del partido se encuentran Mauro Daniel Sabatini, Mariano Pochetti y Maximiliano Casura. Todos ellos, funcionarios o cercanos al intendente, han trabajado en silencio para establecer una estructura que permita a Frontera mantener un pie en el PJ y otro en un espacio aliado al poggismo.
El doble juego de Frontera
La estrategia del intendente parece diseñada para jugar a dos bandas. Por un lado, mantiene su discurso de lealtad al PJ, incluso realizando actos en la sede peronista de Pedernera. Pero, al mismo tiempo, ya tiene lista la estructura del MUP, un partido que utilizaría como plataforma alternativa si el PJ decide finalmente cerrarle las puertas. Esta jugada, común en la política argentina, refleja la intención de Frontera de mantenerse relevante tanto en el escenario peronista como en el nuevo orden político que se configura alrededor de Poggi.
Una sanción con sello propio
Curiosamente, la sanción que el PJ impuso a Frontera fue impulsada por dirigentes ligados a su propia gestión en Villa Mercedes. Esto evidencia la falta de apoyo sólido que tiene dentro del partido a nivel local, una señal de que su liderazgo en la ciudad está más fracturado de lo que aparenta. Las divisiones internas y la pérdida de control sobre exponen las debilidades en la conducción del intendente.
El origen del quiebre:
El quiebre definitivo en la relación entre Frontera y el PJ se produjo cuando Claudio Poggi hizo su aparición en Villa Mercedes el 1 de diciembre del año pasado, durante los festejos por el día de la ciudad. Aunque en su momento fue presentado como un acto protocolar, semanas después quedó claro que era el inicio de un acercamiento más profundo entre ambos dirigentes. Desde entonces, Frontera adoptó un nuevo discurso, centrándose en presentarse como víctima de un “estado paralelo” supuestamente armado en su contra, mientras en realidad tejía lazos más estrechos con el oficialismo provincial.
Desde el 10 de diciembre, también fue parte de la conformación del grupo de los 8. Los diputados, que obtuvieron sus bancas por el PJ, se pasaron al poggismo, convalidando todas las medidas de ajuste en la provincia.
El líder de este grupo, denominado “Los tránsfugas” en la runfla política, es uno de los colaboradores más cercanos a Frontera, Nicolás González Ferro.
El futuro: entre dos platos
Con el MUP ya formalizado, no sorprendería que Frontera opte por lo que en la jerga política se denomina “tener un pie en cada plato”: mantener su vínculo con el PJ, pero al mismo tiempo dejar abierta la posibilidad de competir con su nuevo espacio si la situación lo demanda. Este doble juego es una de las obsesiones del gobernador Poggi, quien ve en el intendente una ficha útil para sembrar discordia en el PJ y fortalecer su propio proyecto.
En definitiva, la trayectoria de Maximiliano Frontera en los próximos meses estará marcada por esta dualidad. Mientras busca victimizarse dentro del peronismo, ya tiene preparado su plan B: un nuevo partido que le permitirá seguir jugando un rol en la política provincial, con la bendición de Claudio Poggi y el respaldo de quienes han manejado desde las sombras esta estrategia. La frase inmortal de Groucho Marx, “Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros”, parece resumir perfectamente la actualidad política del intendente de Villa Mercedes.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.