
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
Aseguran que hay un conflicto de intereses y una disparidad respecto a los temas que involucran al servicio de pasajeros en la ciudad.
Actualidad26 de junio de 2024La relación entre los taxistas de San Luis y el concejal Diego Augusto Videla se ha tensado al máximo. La controversia surge a raíz de la participación activa del edil como chofer de Uber, una situación que los taxistas consideran un flagrante conflicto de intereses. Según los conductores de taxis, Videla, en su rol de legislador, tiene una posición claramente sesgada respecto al conflicto con Uber y su servicio no regulado.
Los taxistas están indignados y advierten que la lucha con Uber es desigual. Señalan que mientras ellos deben cumplir con una serie de requisitos impuestos por la Municipalidad, Uber opera sin tributar ningún canon y sin las mismas exigencias regulatorias. Esta situación, aseguran, no solo es injusta, sino que también pone en riesgo sus fuentes de ingreso y la subsistencia de sus familias.
"Nos piden decenas de requisitos: desde la habilitación del vehículo hasta seguros específicos y controles exhaustivos. Todo esto implica un costo significativo para nosotros, mientras que los choferes de Uber operan libremente sin esas cargas", expresa Juan Pérez, un taxista con más de 20 años de experiencia en la ciudad.
La indignación no se dirige únicamente hacia Videla. Los taxistas también apuntan sus críticas hacia el intendente Gastón Hissa, a quien acusan de fomentar la proliferación del servicio de Uber en la ciudad. Según ellos, la permisividad del jefe comunal ha desatado una competencia desleal que afecta directamente sus ingresos.
"La libertad de prestación del servicio que ha promovido el intendente Hissa está comprometiendo los ingresos de muchas familias que dependen del taxi. Nos sentimos abandonados por las autoridades que deberían velar por un mercado justo y regulado", comenta María Adaro, otra taxista afectada por la situación.
El conflicto de intereses señalado por los taxistas no es un asunto menor. La participación de Videla como chofer de Uber genera serias dudas sobre su capacidad para legislar de manera imparcial y en beneficio de todos los ciudadanos. "No puede ser juez y parte en este conflicto. Necesitamos que nuestros representantes defiendan nuestros derechos y no los intereses de una empresa privada", añade Pérez.
La situación en San Luis es un reflejo de un problema más amplio que afecta a muchas ciudades alrededor del mundo: la regulación y competencia entre servicios tradicionales y plataformas digitales de transporte. En San Luis, la falta de una regulación equitativa y la permisividad hacia Uber están generando un clima de malestar e incertidumbre entre los taxistas.
Por ahora, los taxistas han decidido intensificar sus protestas y hacer oír su voz en el Concejo Deliberante, esperando que las autoridades tomen cartas en el asunto y garanticen un trato justo para todos los prestadores de servicios de transporte en la ciudad.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.