
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
Además buscan instalar que los empleados públicos de San Luis cobran demasiado. La fórmula es la misma trillada y evidente que desarrolla la Comunicación cercana al gobernador.
Actualidad20 de febrero de 2024Con la caída estrepitosa del relato de la provincia fundida y el juego de las denuncias judiciales a los funcionarios de la gestión anterior, el gobierno ideó una nueva narrativa que busca despegar al gobernador del próximo aumento del transporte público y advertir a la sociedad que los empleados públicos cobran demasiado respecto a otras provincias.
La acción es la habitual, sale la bajada desde extrañas del poggismo y las páginas y/o medios afines salen a instalar una nueva narrativa. La mayoría cuenta con una importante inversión en publicidad y replican lo que se “envía” desde los canales oficiales.
Así es como El Chorrillero, Todo un País, Radio Dimensión y otros pertenecientes al conglomerado comunicacional que tiene el poggismo salieron a instalar que la tarifa actual del boleto corre peligro y sufrirá un incremento, tanto en la provincia como en la capital puntana.
Es un hecho innegable que la quita de subsidios por parte del presidente Javier Milei repercutirá en el precio del boleto, como así también es evidente que tanto el gobernador Claudio Poggi, como el intendente Gastón Hissa, no realizaron ningún reclamo o al menos no se informó. Tal como sí lo hicieron otros mandatarios de distintos puntos del país.
La idea es abrir el paraguas y dejar una tarifa elevada, que salve al gobierno del costo político por no hacerse cargo de absorber los costos. Financiar el transporte es una medida vital para miles de personas que dependen del colectivo para trasladarse diariamente y no está en la agenda del gobierno hacerlo completamente.
Por otro lado, también se ha promovido la idea de que los empleados públicos en la provincia de San Luis tienen sueldos más altos que en otras provincias. Otra contradicción de la comunicación oficial que reconoce que por un lado hablaba de cuentas en rojo y por el otro reconoce que la anterior gestión ajustaba los salarios por encima del índice de pobreza.
Los empleados públicos pasaron de esperar el porcentaje de aumento a cobrar en cuotas. Una escena que pone en relieve el pensamiento del gobernador sobre los trabajadores. Mientras en enero se cobraba en dos partes, Poggi aumentó la planta de funcionarios y sus respectivos sueldos por 5.800 millones. Tapando con tierra todo lo que anunció que no haría, si la actual administración tiene menos funcionarios en el organigrama, pero gasta mucho más en mantenerlos, hay por lo menos una configuración de estafa electoral.
El objetivo del gobierno es exponer a los trabajadores, en medio de la crisis aguda que vive el país, y a su vez, catapultar una posible suba que sería mínima y no la que se espera. “Cobran bien, les vamos a aumentar lo menos posible”, parece ser la intención primaria.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.