
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
Estimados lectores, los personajes y las historias reflejadas en este resumen, son reales y cualquier parecido con la realidad es a propósito.
COMIDA QUE NO HAS DE COMER
Si algo no puede faltar en la dieta puntana es la improvisación política, servida en bandeja y sin fecha de vencimiento. Este viernes, 64 personas, en su mayoría niños y niñas, terminaron intoxicadas tras consumir comida en mal estado en dos escuelas públicas. El menú lo proporcionó el plan PANE, la iniciativa del gobierno para alimentar a los estudiantes. Y, por lo visto, también para entrenarlos en la supervivencia. Porque no es lo mismo aprender a dividir que a discernir si el guiso viene con bacterias de regalo.
Apenas el escándalo tomó vuelo gracias a la denuncia de los padres, el gobierno activó su clásico plan de contingencia: buscar culpables en cualquier lado menos en su propia cocina. Para ello, convocaron al canal oficial, donde Jony Viale, perdón …Emiliano Pascuarelli, le sirvió preguntas en bandeja al ministro Guillermo Araujo.
El funcionario, con su petulancia habitual, hizo lo imposible para no asumir responsabilidades y estuvo a un suspiro de acusar a una conspiración kirchnerista de envenenar los tuppers o de culpar a los chicos por no tener un estómago de hierro.
Mientras el oficialismo arma su enésima cacería de brujas, en los comedores escolares la historia se repite, porciones escasas y de dudosa calidad que dejan como resultado cada vez más niños pagando el precio de una gestión que, entre anuncios rimbombantes y flashes de marketing, no logra lo más básico, darles de comer sin intoxicarlos. Si para Poggi el PANE es prioridad, lo disimula bastante bien.
TUBI OR NOT TUBI
En la San Luis de Claudio Poggi, la historia siempre se repite, pero cada vez con más torpeza. El gobernador desempolvó el Plan Tubi y, como era de esperarse, lo redondo no son solo las ruedas de los rodados, sino también los negocios que llevan consigo.
En menos de un mes, las bicicleterías de Río Cuarto ya ofrecen los rodados con kit incluido.
En uno de sus discursos, el presidente del Partido Justicialista y ex gobernador Alberto Rodríguez Saá no dejó pasar la oportunidad de recordar que en la versión anterior de este mismo programa los precios de las bicicletas se inflaban a medida que el gobierno compraba más unidades.
También recordó que meses después de la puesta en marcha, la mayoría de las unidades desapareció de la provincia y solían verse en Córdoba. Esta vez, las bicis cruzaron la frontera más rápido que la edición anterior.
Las denuncias de sobreprecios, el misterioso destino de los rodados y la extraña velocidad con la que se "relocalizan" las Tubi dejan a Poggi con una rueda pinchada antes de largar. Si este era el caballito de batalla de su gestión, la cosa arrancó con el manubrio torcido.
YA NO SE PUEDE OCULTAR
Que el intendente Jorge Gastón Hissa es un desastre gestionando ya no sorprende a nadie, pero ahora ni siquiera en los actos armados por la provincia puede disimular el descontento popular. La puesta en escena del sábado, con entrega de financiamiento a ONGs, parecía una oportunidad de lucimiento, hasta que la realidad se coló sin pedir permiso. Mientras los beneficiarios explicaban sus proyectos, varios no pudieron contenerse y lanzaron dardos contra la intendencia y el tarifazo que los ahoga en la capital de San Luis. Hissa, sentado en primera fila, se revolvía incómodo, como si quisiera fusionarse con la silla.
El agua en la ciudad parece más bien un lujo de dudosa calidad. La tarifa plana impuesta por la municipalidad no solo pulveriza los bolsillos, sino que lo hace a cambio de un servicio deplorable. Entre el robo masivo de caudalímetros, la inacción del Municipio y la promesa incumplida de mejoras, los vecinos pagan una fortuna por abrir la canilla y encontrarse con un líquido que huele peor que cenicero de casino.
"No se puede sostener nada con el tarifazo que nos metió la intendencia", disparó un emprendedor, poniendo en palabras lo que ya es un grito generalizado. El problema para Hissa es que ni siquiera los actos guionados pueden blindarlo de la realidad. La gestión municipal es tan mala que hasta en un evento de protocolo, diseñado para la foto, la bronca emerge sin filtro. No hay pauta que tape la inoperancia ni espectáculo que maquille la crisis.
AYUDA POLÉMICA
Entre los beneficiados por el gobierno, aparecieron algunos nombres que tienen una estrecha ligazón política con el gobernador y algunos de sus dirigentes.
Por ejemplo, el de Juan Pablo Martinez, ex concejal por el PJ, que ahora oficia de asesor del senador y ex intendente de La Punta, Martín Olivero, y recibió a través de una ONG, ayuda gubernamental.
Lo que no es casualidad es que Martínez es uno de los nombres que Olivero piensa para las listas a concejales por el oficialismo. Un nuevo caso de los privilegiados son …… los amigos.
UN VOLCÁN APAGADO
Ricardo Callegaro, intendente del Volcán, pasó de ser un relegado a convertirse en una de las caras felices de Terrazas. La razón de esta metamorfosis no es un repentino amor por su gestión, sino la firma de convenios que le garantizarán fondos frescos, de esos que en la jerga política se traducen como "caja para hacer caja".
Algunos intendentes recibirán partidas para bicisendas, una inversión insólita en localidades donde el agua escasea y las calles parecen zonas de guerra. El Volcán no es la excepción. Mientras los vecinos esperan soluciones urgentes, el municipio les ofrecerá la posibilidad de pedalear entre baches y sequía.
El giro de 180 grados en la relación entre Callegaro y el oficialismo no es casualidad. El acercamiento del partido Hacemos al gobierno provincial, sellado con la firma de Eduardo Gomina en la Alianza Ahora San Luis, le allanó el camino.
Y así, mientras los vecinos del Volcán siguen buscando el agua que les falta, la intendencia les regala bicisendas. Cuestión de prioridades, dicen.
LA PUERTITA AZUL DE COMPRAS
Los muchachos de la puertita azul salieron de shopping, pero no a buscar ofertas en el Aiello, sino que anduvieron cazando medios en liquidación. Primero tantearon un canal privado que está con respirador artificial y deudas enormes, y después se mandaron con todo por Radio Digital, esa reliquia que estaba juntando polvo hasta que la billetera de Facundo Santarone y el olfato político de la familia Ostanelli la pusieron en el radar.
Una típica alianza del manual poggista, plata fresca a cambio de un micrófono obediente. Así, de la noche a la mañana, la radio pasó de estar inactiva a ser un faro de publicidad y programación con un desfile de estrellas oficialistas como Nino Romero y Mario Otero.
No es ninguna sorpresa, la obsesión de este gobierno por tener la manija de todo lo que suena, se ve o se escribe en San Luis es tan vieja como las valijas en la puertita azul.
Comprar medios no es solo una estrategia, es una adicción, un vicio caro que no se abrió para ventilar ideas, sino para meterle un candado más al relato.
DATOS INNECESARIOS DE LOS FRENTES ELECTORALES
El cierre de la inscripción de frentes dejó varias cuestiones a analizar:
🔹 Todo lo que toca Poggi, lo rompe. Basta con ver su intromisión en La Libertad Avanza, que terminó en un escándalo de peleas y divisiones. Ahora, los libertarios están enfrentados entre Rodolfo Negri (cercano al gobierno y soldado de Victoria Villarruel) y Carlos D'Alessandro, quien responde a Karina Milei.
🔹 La política de los "amigos" y enemigos reciclados. En el frente Primero San Luis confluyen figuras como el ex defensor del Pueblo, Enrique Ponce, y dirigentes que en el pasado fueron su pesadilla, como Daniela Serrano y los hermanos González Espíndola. También se suma Diego Sosa, ultra oficialista y representante local de la agrupación de Leandro Santoro. Ponce intentó despegarse de cualquier ambición personal al decir que "no está por los cargos", pero hace unas semanas aseguraba que iba a participar de las elecciones "como sea" porque quería ser diputado. Curioso también que ahora haya perdonado a Serrano y compañía, quienes en su momento le hicieron un omelette en la cabeza cuando Macri visitó San Luis, en la época en que Ponce se autopercibía del PRO.
🔹 Santarone mete la mano. En el Frente por la Justicia Social hay varias conjeturas sobre la influencia del operador del poggismo. La presencia de ciertos dirigentes y su publicidad en medios ligados al gobierno provincial genera dudas sobre la verdadera independencia de algunos integrantes del espacio.
🔹 Alberto Rodríguez Saá, el dueño de la lapicera. Sus recientes giras dejaron en claro que el peronismo puntano está organizado y con las cosas claras. Mientras algunos se apuran por definir candidaturas, el expresidente del PJ maneja sus tiempos con paciencia. La reaparición de Rodríguez Saá preocupa al oficialismo, tanto que Poggi rompió su propia regla y mencionó su nombre en una reunión de gabinete. Militancia, puntanidad y lealtad serán los pilares de la estrategia electoral del Frente Justicialista y la nómina de candidatos que tendrá.
🔹 Poggi no sumó a nadie. El Frente Ahora San Luis presenta los mismos nombres de 2023: Maxi Frontera y Toti Videla, ahora vendidos como "estrellas del poggismo", pero que el año pasado operaban en las sombras. Con la gestión a punto de ser plebiscitada y figuras desgastadas, el oficialismo enfrenta una elección bisagra.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.