
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
Señora, señor ya salió una nueva edición del Rosca & Tongo, el resumen político semanal de San Luis que intoxica a más de un integrante de la runfla. Lo que van a leer puede parecer información real, producto de una investigación. Pero no se confíe, en realidad son líneas de pura especulación y operaciones pedidas.
SOY JUSTICIALISTA
Dijo Claudio Poggi, así suelto de vientre, en declaraciones a la prensa. La respuesta dejó más de una boca abierta. Si hay algo de lo que no puede jactarse el gobernador es de su pertenencia política.
Con una lealtad endeble, Poggi en menos de diez años fue macrista, larretista, alineado a Bullrich, touch con Massa, socialdemócrata, pero nunca peronista. Y eso que ser peronista en San Luis es casi como ser hincha de Boca, están en todos lados.
Hace un tiempo, cuando garpaba ser radical, Poggi se presentó como un viejo dirigente de la Franja Morada. No hay que ser malos, quizá tantas vueltas lo confundieron y en su fuero íntimo realmente cree que es peronista. Al final, la identidad política de Poggi es como su gestión, puras vueltas.
Si Perón resucitara y viera esto, le preguntaría a Poggi de qué rama viene. Y la única respuesta sincera sería: "de la que convenga en el momento". Ni él mismo sabe en qué partido está parado. Pero lo cierto es que, si la rosca lo lleva, mañana mismo se afilia a la izquierda y jura que siempre luchó por Lenin y Trotsky.
LA BUP CON MÁS DUDAS QUE CERTEZAS
La Boleta Única de Papel (BUP) llegó a San Luis con el cartel de “avance democrático”, pero a medida que se conocen los detalles, el rótulo empieza a quedarle grande. El gobierno de Claudio Poggi la promovió como la solución mágica a todos los males electorales, pero hay un pequeño problema, no soluciona nada. Es más, podría traer complicaciones que ni siquiera estaban en el menú.
Uno de los absurdos más notables es que la BUP no elimina la lista sábana, sino que la disfraza. El sistema sigue siendo cerrado y bloqueado, lo que significa que los votantes no pueden elegir candidatos de distintas listas, sino que deben optar por un paquete completo. Y aquí esta la cuestión, esta semana se presentó el diseño e incluye, como primera opción, la famosa lista completa. O sea, un cambio para que todo siga igual, pero con más complicaciones.
Las experiencias en otras provincias muestran que la Boleta Única viene con un bonus track, el aumento del voto nulo y en blanco. Hay un 5% adicional de votos que se pierden porque la gente no sabe bien cómo marcar su elección. Un festival de boletas mal completadas que podría ser evitado con capacitación. Pero parece que en el gobierno nadie parece muy apurado en explicar cómo funciona el nuevo sistema.
Fiscales, votantes y autoridades deberían recibir un entrenamiento intensivo sobre la mecánica de la BUP, pero hasta ahora, la capacitación brilla por su ausencia. Con las elecciones a la vuelta de la esquina, la improvisación es preocupante. Y cuando la falta de información se combina con un sistema nuevo y poco claro, los resultados pueden ser caóticos.
¿Es un descuido o una estrategia? Porque cuanto menos se sepa, más margen queda para que el electorado se equivoque. Y cuando el error es la norma, los beneficiados suelen ser los promotores del sistema, en este caso el poggismo. La BUP podría haber sido una mejora, pero con este nivel de organización, solo parece un nuevo laberinto electoral hecho a medida de las aspiraciones del oficialismo.
DIFÍCIL DE EXPLICAR
Si algo nos enseñó el Gobierno de Poggi es que, cuando un funcionario sale a explicar una medida, algo complicado hay. Diego Masci, el secretario de Comunicación que domina la metáfora como Milei las criptomonedas, intentó justificar los sobreprecios del Plan Tubi y quedó “más complicado que tomar sopa con tenedor”.
Mientras la oposición señaló las increíbles y estruendosas cifras que se pagaron por rodado, él invirtió en la versión premium de X para compartir un “chorizo” que, lejos de aclarar, confirmó que por lo menos la cosa está turbulenta-.
El Tubi, ese proyecto que volvió en forma de remake “plan platita” en tiempos electorales, ahora pedalea en zonas rocosas. Masci en su afán por tapar agujeros, hundió aún más la credibilidad del proyecto.
No aclares que oscurece.
2X1
Jorge "Toti" Videla está cerrando su gestión en Juana Koslay con una obra millonaria. No es cualquier obra, claro. Es la última que quedará en los libros, justo antes de que el intendente deje su sillón.
Pero hay un detalle que despierta más de una suspicacia. Por un lado es que la obra carece de datos y parece más clandestina que realizada por una gestión municipal. No tiene información ni presupuesto, ni plazos, ni responsables. Aunque esto último, sí tiene un nombre asociado.
Se trata de Multimaq SRL, propiedad de Bruno Rivarola, un empresario de estrecha confianza del intendente. Hasta ahí, todo en la línea de lo que acostumbra Videla. Pero resulta, que la firma que realiza la obra, o al menos que alquila el equipamiento y la mano de obra a la Municipalidad de Juana Koslay, es la misma que le está levantando una mansión de película en La Pancha 3, al intendente.
¿Habrá conseguido un dos por uno, con obra pública de yapa? ¿O será que en todo Juana Koslay no hay otra empresa capaz de hacer dos paredes derechas y viviendas megalujosas? Preguntas incómodas que, como siempre, quedarán sin respuestas oficiales, pero con muchas certezas extraoficiales, como que tener ser amigo de algunos intendentes, siempre es beneficioso.
ANDA MÁQUINA NADIE TE DETIENE
Maxi Frontera anda suelto y sin frenos. Renunció al PJ con la solemnidad de quien entrega una carta de renuncia en un call center, se sacó fotos con cuanto operador político merodeaba el Juzgado Electoral y corrió a anunciar su amor incondicional al poggismo. Un romance que, más que noviazgo, parece un matrimonio arreglado con cláusulas de obediencia absoluta. Lo llamativo no es que se haya ido, sino que nadie en el peronismo pareció notar su ausencia. Ni una lágrima, ni un comunicado, ni un militante despechado rasgándose las vestiduras. Frontera se fue y el PJ ni se enteró.
El intendente de Villa Mercedes juega a ser el chico nuevo en la pandilla de Poggi, pero en realidad es el clásico compañero de curso que entrega la tarea hecha para que lo dejen sentarse en la mesa grande. Arrodillarse, por supuesto, tiene su precio, su nombre será usado hasta el desgaste, su imagen explotada hasta la saturación, y cuando ya no sirva, al fondo del cajón de los descartados, como algunos que esta semana también anunciaron que se van del Partido Justicialista.
No le suma votos al poggismo, no le resta al peronismo, solo deja en evidencia que en política, para algunos, la dignidad es moneda de cambio. Anda máquina, nadie te detiene.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.