
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
La crisis hídrica en la ciudad cumple 15 días, y el silencio del Municipio es tan ensordecedor como el grito de los vecinos que no tienen agua para beber, cocinar o higienizarse.
Actualidad06 de febrero de 2025Mientras los barrios se desesperan, el intendente Hissa brilla por su ausencia. Su paradero es un misterio, su gestión, insuficiente. Y la pregunta que resuena en cada esquina es simple, pero contundente: ¿Dónde está Hissa?
Desde el último viernes, cuando se lo vio en un festival, el intendente parece haberse evaporado. No hay declaraciones, no hay explicaciones, no hay soluciones.
En su lugar, envió a su hermano y al sindicalista Edgar Magallanes a “calmar” las protestas en la zona oeste. El resultado fue previsible: más indignación, más reclamos, más descontrol.
A la ausencia del jefe comunal, se sumó la insensibilidad del Municipio. En las redes oficiales se publicó un saludo de “Buen día” acompañado de imágenes de personas disfrutando de una pileta. Sí, una pileta. Mientras miles de familias no tienen agua para lo básico, la cuenta oficial parece burlarse de la realidad.
Para colmo, circularon fotos de trabajadores municipales lavando veredas en el centro, un espectáculo que solo exacerbó la indignación.
La falta de tacto es evidente. Hissa, fiel a su estilo, está desaparecido. Algunos especulan que está de vacaciones fuera de la provincia; otros, que simplemente decidió no hacerse cargo. Lo cierto es que su ausencia no solo agrava la crisis, sino que también deja en evidencia una administración que parece más preocupada por la imagen que por la gente.
Mientras tanto, familias enteras llevan más de una semana sin agua, recurriendo a bidones, baldes y cualquier recipiente que puedan llenar en los pocos puntos de abastecimiento disponibles.
La pregunta sigue en el aire: ¿Dónde está Hissa? Pero quizás, sea más importante saber qué hará cuando decida aparecer. Mientras crece la indignación de la ciudadanía.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.