
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
El siguiente resumen es irreal y grosero. Las frases más célebres son absolutamente creadas por inteligencia artificial o plagiadas y debido a su contenido “NADIE DEBE LEERLO”.
ELECCIONES 2025: POTRERO
Seguimos palpitando las elecciones, incluso con más optimismo que los políticos de San Luis que, en su mayoría, están de vacaciones. Esta vez, vamos a “jugar” con algunos nombres que resuenan como aspirantes a la intendencia de Potrero de los Funes.
En primer lugar, se conoce que el actual intendente, Damian Gómez, estaría pensando en ir por la reelección. No lo ha expresado públicamente, pero sus cercanos ya conocen sus intenciones. Con un 2024 donde ha recibido muchas críticas internas y externas, el jefe comunal deberá trabajar profundamente para retener el sillón.
Si se puede destacar que fue uno de los pocos intendentes de la oposición que manifestó su descontento por los manejos del gobierno provincial, al que acusó de armar un Municipio paralelo con fines electorales y para desgastar a la comuna.
En ese marco, también se encuentra la agrupación kirchnerista “Descamisados”, que forma parte del peronismo, pero que ha sido muy crítica con la gestión municipal. Con la concejala, Guadalupe Arrascaeta, a la cabeza, también se preparan para entrar en la contienda. Qué tan viable es unificar bajo un mismo techo un espacio que se alimenta de divisiones internas. Arrascaeta, al menos, tiene el mérito de animarse a patear el tablero contra Gómez, pero las críticas rara vez se traducen en votos. La clave para el peronismo estará en la unidad y la pluralidad.
Algo que la oposición parece tener mejor trabajado y que se reúne en un solo nombre, Ignacio Olagaray. El actual concejal cuenta con el apoyo del gobierno y ya maneja varios hilos en el ministerio de Hacienda, donde oficia de funcionario encubierto. Sobre todo en el Ente de Control de Rutas, donde empleados y proveedores expresan que hay que hablar con él, antes que con el propio jefe “oficial”, Ariel Páez.
La piedra en el zapato de Olagaray, es que nunca dio la talla para los vecinos de Potrero. Nunca pudo aspirar a más de una banca en el concejo, es por eso que a pesar de contar con respaldo y recursos, muchos dudan de su fuerza electoral.
Por otro lado, en el adolfismo se ilusionan con la vuelta de Daniel Orlando. El ex intendente está pensando seriamente en volver a presentarse y para el espacio representa la fórmula nostálgica de épocas mejores. Entre la alianza fallida con el Poggismo y los flirteos con la Libertad Avanza, su regreso es un tiro al aire que promete, al menos, animar la contienda con una narrativa de “el viejo rockero vuelve a tocar”.
ANTES ESTÁBAMOS MEJOR: UNA FRASE QUE NO NECESITA QR
"Antes estábamos mejor" no es un eslogan ni un lema partidario; es la muletilla de quienes intentan encontrar consuelo en la nostalgia. Y en los hospitales de San Luis, esto se repite en cada pasillo. No porque la memoria sea selectiva, sino porque el presente huele a desidia.
No hay que ser Sherlock Holmes para deducirlo: basta con mirar los pasillos abarrotados, las listas de espera eternas y a los médicos que se transforman en malabaristas, haciendo magia con presupuestos de circo pobre.
El gobernador, Claudio Poggi, pensó que con un par de brochas y pintura fresca podría arreglar un sistema sanitario que no tiene cimientos. Cambiar de ministra fue como mover los muebles en una casa que se está incendiando: inútil, pero visualmente entretenido. Mientras tanto, los gremios acumulan demandas, los especialistas renuncian en tandas y los insumos médicos se han convertido en el equivalente moderno de las reliquias. Si alguna vez hubo un plan, está archivado.
Y como no hay mejor forma de resolver una crisis que con un poco de tecnología, ahora hay un QR para "opinar". En la actualidad, “calificar” la experiencia con la salud pública daría entre: “pésima y nos reímos para no llorar".
El problema es que esta encuesta no es para escuchar, sino para aparentar. Porque aceptar que la salud está rota implicaría algo impensable: asumir responsabilidades. Mientras tanto, en los pasillos de los hospitales, los murmullos se transforman en quejas. Quizás "antes estábamos mejor" no sea solo nostalgia, sino un recordatorio de que, en algún punto, lo mínimo se convirtió en un lujo. Tal vez el QR debería escanearse en la Casa de Gobierno. A ver si ahí alguien encuentra las respuestas.
¿HISSA LIBERTARIO?
Cuando uno piensa en el intendente de San Luis, Jorge Gastón Hissa, y su linaje político, lo lógico sería imaginarlo jurando lealtad a Claudio Poggi, su mentor y compañero de aventuras en el macrismo local, ambos como bifurcación del peronismo que los dio a conocer.
Pero esto no es así, cada vez que es consultado, en las entrevistas amigables que siempre le concede a medios aliados u acomodados por la pauta. señala al intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, como su faro a seguir, quien esta semana decidió sumarse al zoológico libertario de Karina Milei.
Hissa, como buen alumno del manual de “gestión cool”, ha intentado importar algunas políticas de Valenzuela a la ciudad. El problema es que el envío llegó con instrucciones en chino y piezas faltantes. Ni los vecinos vieron mejoras palpables, ni el intendente logró camuflar su predilección por modelos que benefician más a las empresas amigas que al electorado. Un éxito rotundo... para quienes siempre ganan.
Pero el movimiento de Valenzuela hacia La Libertad Avanza ha puesto a Hissa en una encrucijada. Seguirá fiel a Poggi y su alianza macrista o sucumbirá al encanto anárquico de los libertarios. La duda se acrecienta tras conocerse que, en un discreto “asado” de política y carbones, Hissa compartió mesa con Bartolo Abdala, el rostro local de Milei. La reunión, por supuesto, fue negada con el entusiasmo de quien se ve atrapado con las manos en la parrilla, pero la filtración ya recorrió los pasillos de la interna poggista.
Para Hissa, el liberalismo no es un traje desconocido. De hecho, le sienta con la comodidad. Pero el dilema radica en si se atreverá a dar el salto o se quedará bajo la sombra de Poggi, quien aún tiene el poder para mantenerlo a flote.
IRRESPONSABILIDAD: EL ARTE DE PATEAR CULPAS
El reciente caso del joven que perdió la vida tras un largo y tortuoso proceso para tratar sus adicciones es el ejemplo perfecto de cómo el gobierno provincial juega a esquivar pelotas mientras la cancha arde. El Ministerio de Salud, encabezado por Teresa Nigra, no perdió tiempo en endosarle la culpa a la Justicia. Claro, porque qué mejor solución que sacarse el problema de encima y dejar que otros lo resuelvan.
La tragedia no es solo la muerte del joven, sino el sistema perverso al que fue sometido. El expediente para trasladarlo a Buenos Aires, que debería haberse movido con la velocidad de una emergencia, quedó atascado en la eterna burocracia. Pases y contramarchas administrativos dilataron la atención que podría haber salvado una vida. Mientras tanto, en el CPAA, parecen estar jugando al tetris con los casos más urgentes, y los bloques no encajan nunca.
Nigra, por su parte, sigue con su brújula moral descalibrada. Según su razonamiento, los centros de adicciones “no son la contención ideal para casos como este”. Quizás tenga razón, pero eso no explica por qué el gobierno suspendió la construcción de un centro especializado en La Toma, una obra que habría sido un salvavidas en esta crisis. Es más fácil armar operetas que que enfrentarse a la realidad de la salud pública.
La Justicia lo dijo claro: la carencia de espacios adecuados es un problema estructural. Pero estructural no significa eterno; significa negligencia acumulada.
No solo los jóvenes en crisis necesitan ayuda urgente. Quizás también el gobierno necesite un tratamiento intensivo contra su adicción a la irresponsabilidad. Habrá algún expediente para eso. Ah no, cierto, lo deben estar pasando de escritorio en escritorio.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.