
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
El pedido del intendente de La Punta es para el próximo 23 de diciembre. Sorpresa en el mundo político por la tardanza en el envío de los proyectos.
Actualidad22 de diciembre de 2024Luciano Ayala parece decidido a cerrar el año con un gesto que combina falta de planificación, oportunismo y desconexión con la realidad. El intendente de La Punta convocó a sesiones extraordinarias para el próximo 23 de diciembre, apenas horas antes de Nochebuena, con un menú político difícil de digerir: un pedido de licencia, y un nuevo tarifazo que promete golpear el bolsillo de los vecinos.
El momento elegido y la tardanza en el envío de los proyectos generaron una tormenta política en el Concejo Deliberante. Los concejales no solo deberán tratar temas clave para el futuro de la ciudad en tiempo récord, sino que tampoco tendrán oportunidad de analizarlos en profundidad o trabajarlos en comisión. “Esto es un atropello. No solo llega tarde, sino que lo manda todo junto, sabiendo que no hay margen para discutirlo como corresponde”, se quejó un edil indignado.
Pero lo que más irrita no es la improvisación, sino la naturaleza de los proyectos. La Ordenanza Tarifaria 2025 se perfila como el gran detonante de una nueva escalada en los impuestos municipales, que ya son una carga pesada para una ciudad que atraviesa un evidente deterioro en los servicios básicos. “Es incomprensible que pida más plata mientras La Punta está al borde del colapso. Calles rotas, luminarias que no funcionan y servicios municipales que dejan mucho que desear. Es un insulto”, señaló un dirigente local.
Como si eso fuera poco, Ayala también busca permiso para tomarse otra licencia. Sí, otra más. “Recién cumplió un año de gestión y ya es la cuarta vez que se ausenta. Esto nunca se vio”, subrayó con ironía un referente político. La decisión, en el contexto de una gestión que acumula más críticas que logros, parece un gesto de desconexión absoluta.
En lo político, Ayala termina el año más aislado que nunca. Su ruptura con Martín Olivero y el enfrentamiento con Mario Gil no solo le restaron aliados clave, sino que lo dejaron debilitado frente a una ciudadanía cada vez más impaciente. Las obras intrascendentes y la falta de soluciones reales para los problemas cotidianos alimentan un descontento que ya es imposible disimular.
El nuevo tarifazo, sumado a la licencia del intendente, pinta un cuadro de una gestión que prioriza sus intereses sobre los de la comunidad. Mientras Ayala planea sus vacaciones, los vecinos de La Punta quedan con un regalo de fin de año que nadie pidió: más impuestos y menos respuestas.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.