
Poggi recicla las “Tubi” de cara a las elecciones del año que viene
Redacción
El gobernador Claudio Poggi apuesta nuevamente al programa TUBI, una de las iniciativas más controvertidas de su gestión anterior. Este martes, en una reunión con fabricantes de bicicletas, se dará el puntapié inicial para relanzar un plan que, aunque nació con intenciones prometedoras, terminó siendo un ejemplo de oportunismo político, irregularidades y exclusión.
El regreso de TUBI está cargado de suspicacias, especialmente después de las críticas del diputado nacional Carlos D’Alessandro, quien advirtió que Poggi utiliza programas de prebendas políticas para captar votos jóvenes. Este tipo de iniciativas, según D’Alessandro, no solo desvirtúan su propósito original, sino que refuerzan la lógica del clientelismo electoralista.
En su génesis, TUBI prometía fomentar el uso de bicicletas y reactivar la economía local. Sin embargo, el plan se convirtió en una herramienta política y propagandística. Cada bicicleta entregada llevaba estampado el nombre del “Gobernador Poggi”, un sello que, lejos de fortalecer el impacto social del programa, lo transformó en un vehículo para promocionar su imagen personal.
Además, el criterio de distribución de recursos expuso un marcado sesgo político. Municipios no alineados con el gobierno provincial, como la ciudad de San Luis, gobernada entonces por la oposición, fueron deliberadamente excluidos. Mientras otras localidades recibieron fondos para construir ciclovías, la capital provincial quedó al margen, mostrando cómo TUBI también fue utilizado como un instrumento para premiar lealtades políticas y castigar a los disidentes.
Las irregularidades en la ejecución tampoco faltaron. El monopolio de la provisión de bicicletas por parte de una empresa, que sorpresivamente se convirtió en la única beneficiada del programa, contradijo el marco legal que prometía involucrar a múltiples fabricantes. Esto no solo generó sospechas de favoritismos, sino que también evidenció la falta de transparencia en la administración del proyecto.

Por si fuera poco, el descontrol en las adjudicaciones desvirtuó aún más la iniciativa. No era extraño encontrar las bicicletas en grupos de compra y venta en redes sociales poco después de ser entregadas, lo que reflejaba la falta de seguimiento y fiscalización.
En el plano deportivo, TUBI fracasó en su objetivo de promover el ciclismo, a pesar de haber entregado miles. La ausencia de políticas integrales, como eventos o campañas que fomentaran el uso regular de bicicletas, y la falta de infraestructura —construida solo en municipios alineados políticamente— hicieron que el programa quedara reducido a un anuncio grandilocuente con poco impacto real.
El relanzamiento de TUBI pone en evidencia la falta de creatividad y la insistencia de Poggi en reciclar viejas promesas que no funcionaron. Mientras las críticas por el uso propagandístico y sectario del plan no dejan de acumularse, la pregunta que queda es si esta versión logrará superar el peso de sus propios antecedentes. Por ahora, las señales parecen apuntar a más de lo mismo.


Ley de Narcotest: Mientras Merlo y La Punta refuerzan los controles, en la capital siguen sin realizarse

Escándalo y nerviosismo por una publicación en el boletín oficial, trolls y una desmentida demasiado guionada


Hissa bajo la lupa: Nación habilita denunciar tasas y la presión fiscal en la capital explota

En el "Año de la Educación" los docentes de San Luis están por debajo de la línea de la pobreza

Privilegios: Poggi le dio una casa a un concejal propio con un decreto hecho a medida


Privilegios: Poggi le dio una casa a un concejal propio con un decreto hecho a medida

Hissa bajo la lupa: Nación habilita denunciar tasas y la presión fiscal en la capital explota



Escándalo y nerviosismo por una publicación en el boletín oficial, trolls y una desmentida demasiado guionada

Ley de Narcotest: Mientras Merlo y La Punta refuerzan los controles, en la capital siguen sin realizarse



