El gobierno contrató a Andrés Vallone para gerenciar La Pedrera
El Boletín Oficial N°15.896 no miente, desde el 24 de diciembre, Andrés Vallone —ex intendente de Juana Koslay y autodenominado *coach ontológico*— tiene un contrato en la Secretaría de Deportes, firmado por la ministra Adelaida Muñiz y el gobernador Claudio Poggi. Su misión, según el documento, es aplicar un plan para el "gerenciamiento" del Parque La Pedrera en Villa Mercedes.
Vallone, otrora delfín del *adolfismo*, venía de trabajar como empleado del senador libertario Bartolo Abdala en el Congreso. Su transición al gobierno provincial, justo cuando necesitaba "contención financiera", ha sido más que discreta. Esto no es casual, su paso por la intendencia dejó más ceños fruncidos que aplausos, y al oficialismo no le conviene exhibir figuras impopulares en primera plana.
El acuerdo, sin embargo, tiene aroma a transacción política. El espacio que responde a Adolfo Rodríguez Saá llevaba semanas haciendo muecas por la escasez de cargos en el Ejecutivo. Contratar a Vallone parece un guiño para acallar las quejas. La duda sobre un posible fin electoral flota en el aire, aunque nadie en el gobierno se atreve a confirmarlo.
El segundo acto de este drama es el Parque La Pedrera. El término "gerenciamiento" deportivo suena a privatización encubierta. Un espacio público, patrimonio de los mercedinos, ahora bajo la lupa de un plan cuyos detalles se esconden, la línea es tan delgada como sospechosa.
Mientras tanto, Vallone cobra $1 millón de pesos mensuales por una tarea que nadie termina de explicar. Su caso resume el manual del privilegio para algunos políticos, rotar entre cargos y monetizar lealtades.