
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
En las redes oficia de empático con los trabajadores despedidos a nivel nacional, pero en la Municipalidad avaló las decenas de despidos que realizó el intendente Hissa.
Actualidad30 de marzo de 2024En la encrucijada entre la solidaridad obrera y los intereses políticos, emerge la figura de Edgar Magallanes, sindicalista de San Luis. Sin embargo, su apoyo selectivo y su papel dual han desatado polémica y cuestionamientos.
En el ámbito local, Magallanes respalda los despidos de Hissa, mostrando una faceta que contradice sus principios sindicales. La gestión municipal, a la cual está vinculado, ha dejado en la calle a 250 personas, incluyendo a trabajadores, embarazadas y aquejados por enfermedades. Esta acción, lejos de velar por los derechos laborales, revela una posición de complicidad con las decisiones que vulneran la estabilidad y seguridad de los trabajadores.
Paradójicamente, a nivel nacional, Magallanes se erige como defensor de los derechos laborales, presentándose como un bastión de la lucha obrera. Sin embargo, esta imagen solidaria se desvanece cuando se contrasta con su postura local, evidenciando una dicotomía entre sus acciones y sus palabras.
Además, se ha revelado que Magallanes ha colocado a su hermano como funcionario, aprovechando su propia inhabilitación para ocupar cargos debido a una condena. Esta maniobra, lejos de ser un acto de transparencia y mérito, denota un intento de mantener influencia y poder en las esferas del gobierno local.
Lo más preocupante aún es la existencia de una presunta "patota" bajo el mando de Magallanes, que actúa como guardia pretoriana del intendente Hissa y persigue a aquellos que no comparten sus intereses políticos.
Ante este panorama, surge la interrogante sobre la verdadera lealtad de Magallanes: ¿está genuinamente comprometido con la defensa de los trabajadores o su agenda personal y política eclipsa su deber sindical? La ambigüedad de su postura genera desconfianza y abre el debate sobre la integridad ética de quienes ostentan roles de liderazgo sindical y político.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.