Hissa gastará $120 millones en un festival, mientras los vecinos reclaman por la calidad de los servicios básicos

El próximo 23 de enero se realizará el Festival de la Familia en el Parque IV Centenario. En redes sociales cuestionan el gasto mientras se multiplican los reclamos por el estado de las calles, la basura y la falta de agua potable.

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FOTO: AGENCIA DE NOTICIAS

El 23 de enero, la Municipalidad llevará adelante una nueva edición del Festival de la Familia en el Parque IV Centenario con un presupuesto de $120 millones, la mitad aportada por la Provincia. 

La organización del festival está en manos de la Secretaría de Vinculación y Cercanía con el Vecino, a cargo de Ayelén Olivera Aguado, quien también administra el Ente de Turismo y Cultura. Desde allí se centralizan recursos con amplia discrecionalidad y sin mecanismos claros de participación ciudadana o control presupuestario. La decisión de destinar $120 millones a una fiesta resulta difícil de conciliar con el relato oficial de crisis que justificó la emergencia economica, financiera y administrativa que pidió aprobar hace semanas el intendente Jorge Gastón Hissa. 

En redes sociales, los comentarios hacia la gestión  son lapidarios. Vecinos califican el gasto como innecesario y reclaman que esos fondos se destinen al estado de las calles, el tratamiento de residuos y la falta de agua potable. Los tres temas dominan las quejas públicas desde hace meses, sin que el municipio haya dado respuestas concretas.

El contraste entre la declaración de emergencia y el gasto festivo expone un problema de prioridades y coherencia institucional. Si el municipio reconoce que no puede sostener el transporte, el agua ni su estructura financiera, la pregunta resulta evidente  ¿en qué momento dejó de estar en emergencia para justificar este tipo de erogaciones?

La emergencia parece haber sido una herramienta para concentrar decisiones y manejar fondos sin explicar demasiado. No hay señales de ajuste ni de racionalización del gasto. Solo más discrecionalidad y gestos de campaña que de gestión mientras los reclamos vecinales por servicios básicos siguen sin resolverse.
 

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