
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
En un rapto de sincericidio, la concejal atacó a la oposición y aceptó no estar preparada legislativamente.
Actualidad07 de noviembre de 2024Este jueves, el Concejo Deliberante de San Luis fue testigo de una escena casi dantesca.. La concejala Laura Sánchez, con un tono desafiante y sin titubeos, confesó públicamente que se considera una “tránsfuga” política. Lo dijo como si fuera una anécdota trivial, en lo que parecía más una confesión personal que una intervención de peso. En cuestión de minutos, la edil desgranó su propia transformación política, dejando a todos sin palabras.
El relato fue tan impactante como desconcertante. Sánchez narró sin rodeos que, apenas asegurada su banca por el partido peronista, no dudó en negociar con el intendente Hissa para que su voto ayudara a reducir la mayoría opositora. “Cuando me reuní con ustedes, me di cuenta que no era la ideología mía”, lanzó a sus colegas opositores, provocando aún más tensión en un ambiente que ya estaba al borde del estallido.
Con una mezcla de candidez y desapego, la concejala admitió algo que pocos se atreven a decir. “No milité, no vengo de la política,” confesó. “Me llamó el ex intendente (Tamayo) y le pedí que me metiera en algún lugar.” Al parecer, su ingreso a la política fue casi un accidente, más que una verdadera convicción. Y como si no bastara con este golpe de honestidad brutal, Sánchez remató su declaración con otra frase que resumía su pragmatismo: “A mí no me importa nada, no me importa si son peronistas o radicales.”
En su ráfaga de revelaciones, Sánchez también tuvo un encontronazo con la presidenta del Concejo, Arancibia Rodríguez, a quien acusó de callarla constantemente.
Intentó justificar su crisis de sinceridad haciendo alusión a una enfermedad personal, en un giro que buscaba apelar a la empatía, pero que solo profundizó la incomodidad en el recinto. Sus colegas, descolocados, intentaron interrumpirla en varias ocasiones, pero la dirigente de fútbol parecía decidida a seguir hasta el final, como si necesitara descargar cada palabra.
Los pasillos del Concejo ahora retumban con rumores. Sánchez ha mostrado en poco tiempo un cambio de vida que no pasó desapercibido: nuevos automóviles y contratos otorgados a conocidos del club EFI y familiares.
Este episodio dejó al descubierto la fragilidad de sus lealtades y el carácter volátil de su postura. En San Luis, muchos ya se preguntan si su futuro político es tan incierto como sus propias declaraciones.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.