
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
En medio del reclamo de los trabajadores municipales, Hissa intentó mostrarse cerca de los gremios y llamó a sindicalistas aliados. La publicación fue contraproducente y cayó muy mal al interior del Municipio.
Actualidad03 de abril de 2024La Municipalidad de San Luis se encuentra sumida en una profunda crisis laboral tras el paro de los trabajadores en demanda de mejoras salariales. El conflicto, lejos de encontrar una solución, se ha exacerbado con acusaciones de despidos masivos y falta de diálogo por parte de la administración liderada por el intendente Hissa.
Desde hace días, los trabajadores municipales han hecho oír su reclamo por mejores condiciones laborales y salariales. Sin embargo, en lugar de escuchar sus demandas, el intendente ha optado por reunirse con sindicalistas señalados por los propios trabajadores como “pagados” por su administración.
Esta táctica, lejos de calmar las tensiones, ha generado aún más descontento entre los empleados municipales. Otro papelón de la comunicación de la intendencia que ya tiene más detractores propios que ajenos.
Tanto Magallanes, condenado por desfalco al Municipio en la gestión de Enrique Ponce, como Alejandro Sosa son dirigentes que no cuentan con el aval de los trabajadores municipales y no tienen . El primero es el líder, junto al hermano de Hissa, de los aprietes a trabajadores que no comulgan con la gestión, mientras que Sosa tuvo que “truchar” unas elecciones para no perder la conducción del gremio el año pasado.
Lo más preocupante es la hipocresía con la que la administración de Hissa ha abordado la situación. Mientras asegura no estar contemplando despidos, los números revelan una realidad diferente. Desde su llegada a la gestión municipal, más de 300 personas han sido despedidas, y el pasado viernes se sumaron más trabajadores a la lista de cesanteados.
Esta falta de coherencia entre las palabras y los hechos ha profundizado la desconfianza y la indignación entre los trabajadores, quienes ven cómo sus puestos de trabajo están en peligro mientras el intendente se niega a reconocer la gravedad de la situación.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.