
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
El jefe comunal volvió a desbarrancar y ahora disparó contra los más vulnerables. El que venía a terminar con la pobreza la duplicó y también estigmatiza a quienes sufren el día a día.
Actualidad07 de marzo de 2025El intendente de San Luis, Jorge Gastón Hissa, decidió sumar un nuevo capítulo a su historial de declaraciones desafortunadas. Esta vez, responsabilizó a las personas que buscan comida en los contenedores de basura por la suciedad en la ciudad. Sí, leyó bien: en vez de hablar de políticas públicas para combatir la pobreza, prefiere culpar a quienes la padecen.
El estado calamitoso de los contenedores y el hedor que emana de ellos son una queja recurrente de los vecinos. Pero en lugar de asumir la ineficiencia de su gestión, el intendente encontró a los “verdaderos culpables”: los más vulnerables.
“Vienen los camiones de carga lateral, pero hay que limpiarlos. A veces se complica porque nos encontramos con gente que toma las cosas, las saca y no las vuelve a ingresar”, justificó Hissa en una entrevista televisiva.
Es decir, para el intendente, el problema no es la falta de higiene urbana ni la inacción del municipio, sino la gente que revuelve la basura para sobrevivir. Un análisis tan frío como peligroso, porque no solo esconde la crisis social, sino que además intenta convertir en responsables a sus víctimas
Hissa llegó al poder con la promesa de mejorar la calidad de vida de los vecinos, pero su gestión se ha convertido en un recital de despidos, tarifazos y precarización. En apenas un año, más de 300 empleados municipales fueron cesanteados, mientras que los aumentos en tasas y servicios golpearon directamente el bolsillo de los ciudadanos.
No solo no combatió la pobreza, sino que la duplicó. Y ahora, en vez de explicar por qué hay cada vez más personas hurgando en los contenedores, prefiere usar su micrófono para criminalizar la desesperación.
San Luis está sucia, sí. Pero no por los que buscan comida entre los desechos, sino por la indiferencia de quienes deberían gobernar con empatía y responsabilidad.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.