
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
El discurso del jefe comunal se dio entre gritos y reclamos. Una gestión que hace agua y ya no puede ocultar el malestar de los ciudadanos.
Actualidad05 de marzo de 2025Luciano Ayala inauguró el período de sesiones en medio de un verdadero escándalo. Lo que debería haber sido un acto institucional terminó convertido en una postal del descontento. Mientras el intendente desplegaba su discurso, afuera se agolpaban vecinos indignados y trabajadores municipales hartos de promesas incumplidas.
Ni el volumen del micrófono saturado pudo tapar los gritos de protesta. La gente exigió por calles en condiciones, servicios decentes y que el municipio deje de ser una máquina de excusas. Del otro lado, empleados municipales reclamaron sueldos dignos y el fin de las persecuciones dentro del ámbito laboral.
La gestión de Ayala parece haber alcanzado un punto de no retorno. A medida que se acumulan las críticas, el relato oficial pierde fuerza y la realidad se impone, el descontento es masivo y ya no se disimula con discursos vacíos.
El operativo de seguridad del intendente fracasó. Muy distinto al de su par Jorge Gastón Hissa en la capital, donde se blindó el Concejo Deliberante con un despliegue casi militarizado para que nadie alzara la voz.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.