
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
La edil radical reacciona ante la situación universitaria pero es cómplice del brutal ajuste en la Municipalidad y el Concejo Deliberante.
Actualidad19 de abril de 2024En medio de un panorama político y social convulsionado por las medidas de ajuste y recorte de empleo, una figura ha destacado por su notable discrepancia en la aplicación de la justicia y la solidaridad. La concejal Micaela Medina, del bloque que responde al intendente Gastón Hissa, ha levantado críticas por su reciente repudio al ajuste en la Universidad, mientras permanece en un preocupante silencio respecto a los despidos y la persecución en la Municipalidad y el Concejo Deliberante.
El doble estándar de la edil perteneciente al radicalismo y docente de la UNSL, no pasa desapercibido en este momento de crisis. Mientras se erige como una defensora ferviente de la educación pública y los derechos laborales en el ámbito universitario, su omisión y falta de acción ante la situación de despidos masivos en su propio entorno político resulta desconcertante y cuestionable.
Es comprensible y, de hecho, loable, que un representante político exprese su solidaridad y defienda los derechos de los trabajadores y la educación pública. Sin embargo, esa solidaridad debe ser coherente y abarcar todas las instancias en las que se vean amenazados dichos derechos. No se puede condenar selectivamente el ajuste en un sector mientras se ignora o se tolera la precarización laboral en otro.
La falta de pronunciamiento de Medina ante la difícil situación de más de 300 trabajadores que han perdido sus empleos en la Municipalidad y el Concejo Deliberante es un claro ejemplo de esta incongruencia. El acompañamiento a los caprichos de Agustina Arancibia Rodríguez de no aceptar las medidas judiciales, también esconde una complicidad en las maniobras que han dejado sin sustento a varias familias.
Todo el bloque de Hissa también está al tanto de los 150 mil pesos diarios que le cuesta a la ciudad, las acciones de la presidenta del Legislativo.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.