Hissa se refugia en "la pauta" para no hablar de los problemas reales de la ciudad
Jorge Gastón Hissa tuvo una ronda de entrevistas solo con medios y comunicadores que reciben millones en pauta oficial. La idea es hablar de lo que él quiere sin dar respuestas sobre los verdaderos problemas de la ciudad. El intendente no resiste un archivo por eso buscan cuidarlo. Salvo pocas excepciones de periodistas que se animan a romper el cerco de la pauta, no se le pregunta por las principales fallas de su gestión sino que se lo invita para que desarrolle su relato.
Hissa no habla de basura, anuncia planes de contenedores pero los barrios siguen llenos de mugre. No habla de la falta y calidad del agua ni de las denuncias por corrupción de su gestión. Tampoco explica por qué los municipales no tienen salario digno. Anuncia la compra de cinco unidades para Transpuntano como un gran logro en tres años de gestión, cuando la ciudad necesita renovar la mitad de la flota que está al límite del vencimiento.
No hay alusiones a por qué tiene un gabinete tan corto porque se le van los funcionarios, ni razones por las que las contrataciones directas siempre son a las mismas empresas y con sobreprecios muy elevados. Nadie le consulta por qué nunca se realizaron los narcotest a pesar de haber firmado el convenio y establecerlo en la capital puntana.
Hissa se pasea por medios reconocidos por su amistad pautera y también por los del espectro poggista para difundir el relato sin poner la cara a la verdad de la ciudad. Los comunicadores que reciben pauta no preguntan por basura acumulada, agua contaminada, cloacas colapsadas ni denuncias de corrupción. Funcionan como voceros oficiales que le permiten construir una narrativa desconectada de la realidad.
El raid mediático expone cómo funciona la pauta oficial, compra espacios (con el dinero de todos los vecinos) donde no habrá preguntas incómodas sobre servicios que no funcionan, funcionarios que renuncian, contrataciones directas millonarias ni promesas incumplidas como los narcotest.