
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
Agustina Arancibia Rodríguez tuvo otra semana marcada por la controversia y el descontento en el Concejo Capitalino. la Sesión escandalosa donde mandó a reprimir a personas del colectivo trans y otro revés judicial la dejaron en la cresta de la ola.
El clima en el Concejo Capitalino ha sido tenso, con gritos y empujones que marcaron la sesión de esta semana. Los desencuentros entre los miembros del Legislativo han dejado en evidencia las tensiones internas que rodean a la figura de la presidenta, cuya gestión ha sido objeto de críticas y cuestionamientos en los últimos meses.
Claramente Arancibia Rodríguez quedó sola y le queda “enorme” conducir la institución de calle Colón. Un poco por su falta de experiencia y la otra por decisiones desafortunadas. Los despidos y la persecución de trabajadores han marcado su gestión y envuelve al Concejo en una desidia total.
La interna con Sánchez, abandono profundo de Hissa y su falta de liderazgo hacen un cóctel peligroso de sobrellevar. Cada sesión parece ser un padecimiento para la concejala, sobre todo cuando se queda sin respuestas a la hora de “justificar” sus atropellos.
Otro de los puntos álgidos de la semana ha sido el reciente rechazo de la apelación presentada por Arancibia Rodríguez para evitar el pago de $150.000 mil pesos diarios por no reincorporar a los 14 trabajadores que despidió de manera irregular, tal como se lo indicó la Justicia en reiteradas oportunidades.
La situación parece estar cada vez más comprometida, con un entorno político cada vez más hostil y decisiones que no la favorecen. El rechazo a su apelación y los enfrentamientos en el concejo son señales claras de que su liderazgo está en entredicho y de que su futuro político podría estar en peligro.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
Asegura que su gestión repavimentó más de 100 calles, pero en la realidad los vecinos dicen no verlas. Denuncian accidentes por los baches y se multiplican las críticas en las redes sociales.
En una de las reuniones de gabinete más calientes, el gobernador advirtió que Rodríguez Saá todavía tiene poder y pone nerviosa a toda la gestión.
Insólito e increíble. Eugenia Gallardo dijo en el canal oficial que el gobernador la nombró luego de mandarle algunos tips sobre el plan. Docentes y padres preocupados por la improvisación estatal.
El gobierno de Claudio Poggi atraviesa su momento de mayor tensión política, y la razón tiene nombre y apellido: Alberto Rodríguez Saá.
El gobierno aumentó la partida para el PANE. Además, politiza las escuelas mandando funcionarios a “controlar”, generando malestar entre docentes y trabajadores.
A 20 días de las elecciones, volverán a anotar gente como ya hizo el gobernador en otras elecciones. No hubo anuncios salariales, ni de obras de importancia.
Mientras Moriñigo le pega a Milei por el presupuesto universitario, en San Luis armó un evento con lujos y vuelos privados con el aval del gobierno de Poggi.