"Sí, cosechalo": el mensaje que complica a Endeiza en la causa El Caburé
Víctor Endeiza admitió ante el Fiscal de instrucción haber tomado intervención en asuntos vinculados al campo El Caburé. En su escrito reconoció que fue consultado por funcionarios de la Secretaría de Ética sobre el inmueble recuperado por la Provincia, y que esas consultas se realizaban por WhatsApp como práctica habitual previa al trámite formal. Lo que no dijo es que de esas conversaciones salió la orden de cosechar el maíz (valuado en dos millones de dólares) y la instrucción de firmar un contrato con el productor Anselmi. Eso es precisamente lo que la querella le imputa, y por lo que ahora pide formalmente que sea llamado a indagatoria.
El escrito que presentó Endeiza a la Justicia
El chat filtrado es el nudo de la contradicción. En él se ve a Endeiza recibir la consulta sobre si avanzar con la cosecha y responder sin ambigüedades: "Sí, cosechalo". Darío Oviedo Helfenberger, ex Director de Ética declaró que fue Ricardo André Bazla quien le pidió que consultara directamente con el ex Fiscal de Estado antes de actuar. "Lo tengo en un mensaje de WhatsApp", aseguró. La secuencia, según la querella, es clara, consulta, firma del contrato con Anselmi, autorización de Endeiza y ejecución de la cosecha, todo sin respaldo documental formal en el expediente.
En su descargo, Endeiza encuadró su rol como control de legalidad, no como administración del bien. Sostuvo que la guarda y custodia del inmueble eran responsabilidad de la Secretaría de Ética y que desconocía lo efectivamente llevado a cabo en el campo. Pero esa distinción, entre asesorar y ordenar, es la que la querella rechaza. Para los abogados, autorizar la cosecha y avalar el contrato con Anselmi son actos de decisión sobre bienes públicos, no consultas jurídicas informales. Sobre esa base construyeron el pedido de imputación contra quien hoy integra el Superior Tribunal de Justicia.
Los chats con Oviedo, donde se pueden ver que siempre estuvo al tanto de todo.
La imputación de Oviedo por peculado y defraudación es leída por la querella como un intento de cortar la cadena de responsabilidades en los mandos medios. Era el ejecutor visible, pero las instrucciones, según los registros secuestrados de su teléfono, llegaban desde arriba. Por ejemplo, el acuerdo con el productor enviado por WhatsApp al propio Endeiza refuerza que el entonces Fiscal de Estado no solo sabía, sino que era parte activa del proceso de decisión.
Un elemento adicional atravesó todas las declaraciones, Endeiza era convocado no solo por su cargo, sino por su experiencia directa en producción agrícola. Esa combinación de autoridad institucional y conocimiento técnico lo ubica, para la querella, como la voz que habilitó una operación que terminó con una cosecha provincial desaparecida y un contrato firmado con un privado sin los respaldos que exige la administración pública.