Comerciantes del centro lidian con ríos de cloacas, mientras Hissa promete que "ya va a llegar"
Aguas cloacales ingresan semana a semana a locales comerciales del centro de la capital puntana, a pocos metros del edificio municipal. La situación se repite con reparaciones parciales que duran días, y el intendente Jorge Gastón Hissa no tiene respuesta concreta, en declaraciones radiales, volvió a decir que "ya voy a llegar".
Los comerciantes afectados señalan que el municipio actúa de forma tardía e incompleta. Las intervenciones del servicio de cloacas no resuelven el problema de fondo, los caños vuelven a colapsar y el ciclo se reinicia. La zona comprometida abarca la peatonal, uno de los sectores de mayor actividad comercial de la ciudad.
Además del daño sanitario y el olor, los locales acumulan pérdidas materiales, muebles y mercadería arruinados por el agua servida. Los damnificados afirman haber solicitado al intendente que recorra el área en reiteradas oportunidades, sin resultado.
La frase de Hissa: "ya voy a llegar" se convirtió en una constante que los vecinos ya identifican como un recurso retórico sin correlato en la gestión. Que el problema persista a metros del municipio no es un dato menor, sino que deja mal para a una gestión que solo actúa para el show, pero que no puede resolver lo que tiene enfrente (literal).