Nada cambió: Poggi no toca la estructura de Bazla en la Secretaría de Ética tras su escandalosa salida
La renuncia de Ricardo André Bazla a la Secretaría de Ética y Control de Gestión del gobierno provincial no modificó nada dentro del organismo. Los funcionarios son los mismos, los procedimientos también. Bazla acumula ocho imputaciones en la causa El Caburé por delitos de corrupción, pero la estructura que construyó sigue intacta.
En los papeles, la secretaría quedó bajo la órbita del ministro de Gobierno, Gonzalo Amondaraín. En los hechos, quienes conocen el funcionamiento interno aseguran que Bazla continúa incidiendo desde afuera a través de su red de colaboradores, que incluye parientes y personas de confianza ubicadas en posiciones de control.
Desde Terrazas confirmaron que aún permanecen en sus cargos el chofer de Bazla, su fotógrafa y su ex abogado, Lucio Pereira, señalado como el encargado de presionar a personas para que declararan a favor del ex funcionario durante la investigación del Caburé. El mismo expediente judicial que derivó en las imputaciones del ex secretario.
Hay personas con certificado médico por las presiones que sufrieron durante la investigación. La secretaría está golpeada institucionalmente, pero el gobierno no hace cambios.
La decisión de mantener el organismo tal como estaba tiene una sola lectura política posible: el gobernador Claudio Poggi no está dispuesto a desmantelar lo que Bazla edificó. Esa inacción, en una secretaría que tiene como función específica el control de la gestión pública, no es un detalle administrativo. Es una señal.