El gobierno detectó datos inconsistentes en el plan de viviendas y evidenció sus propios errores
El gobierno provincial reconoció que 445 de las 1.232 personas sorteadas para acceder a una vivienda del programa ‘Tenemos Futuro’ presentan inconsistencias en sus declaraciones juradas. La cifra, que representa el 36% del total, no pone en cuestión el sorteo, pero sí expone fallas profundas en los procedimientos administrativos y en la calidad de los datos utilizados para diseñar la política habitacional.
La verificación oficial se realizó recién después de concretada la preadjudicación. Este orden invertido dejó en evidencia un esquema de control tardío que permitió avanzar con la inscripción, el sorteo y la difusión pública del programa sin contar previamente con una base de datos depurada. El propio secretario de Política Habitacional, Hugo Rossi, detalló que las irregularidades se concentran en tres puntos centrales: residencia mínima de diez años en la provincia, registro de propiedades o beneficios habitacionales previos y duplicaciones en la declaración del grupo familiar.
El cruce de datos aportó además un elemento político clave, según el Ejecutivo, el 10% del padrón general presenta datos falsos. Ese porcentaje relativiza el carácter de “emergencia” con el que se impulsó la ley que dio marco al programa, y reabre el debate sobre los criterios utilizados para construir el diagnóstico oficial del déficit habitacional.
La contradicción se profundiza al observar el alcance real del plan, poco más de mil viviendas proyectadas frente a más de 100 mil personas inscriptas. En ese contraste, la política pública aparece desproporcionada respecto de la demanda social, mientras el relato oficial insiste en instalar una respuesta estructural que, por volumen, no logra sostenerse.
Queda al descubierto un esquema de gestión apoyado en controles débiles, datos incompletos y decisiones apresuradas. Un combo que impacta directamente en la credibilidad de los planes de vivienda y en la poca consistencia institucional de una de las principales banderas políticas del gobierno de Claudio Poggi.