La UCR le pega a Poggi: ¿interna real o escudo electoral?
Alejandro Cacace, secretario de Desregulación de la Nación, y Víctor Moriñigo, diputado provincial, aparecieron en distintos medios en los últimos días para criticar la reforma constitucional que el gobernador Claudio Poggi tiene previsto enviar a la Legislatura en las próximas semanas. La coincidencia en el timing no parece casual. Justo fueron los mismos que desataron una polémica cuando se sacaron una foto durante la apertura de sesiones.
Moriñigo, ex rector de la UNSL, cuestionó la eliminación de la Cámara de Senadores por considerarla la representación natural de los departamentos.
Por su parte, Cacace dijo no tener diálogo con Poggi desde hace tiempo, lo acusó de incoherencia en el proyecto que busca limitar la reelección indefinida y reclamó que los radicales no fueron convocados al proceso de elaboración. Aun así, ambos se definieron como aliados del gobierno.
Lo llamativo es que las críticas llegan por arriba y en conjunto, sin rozar los temas que mayor costo político le generan hoy a la gestión provincial: la crisis salarial, los casos de corrupción y el deterioro de cuestiones importantes como la salud, seguridad y empleo. Por ahora, la reforma constitucional es el único blanco elegido.
Esa selectividad alimenta una lectura que circula con fuerza entre dirigentes del propio espacio, la interna sería más armada que real. Si los radicales estuvieran genuinamente disconformes con Poggi, la pregunta es por qué siguen ocupando espacios en su gobierno después de meses de desplantes. La UCR, en este esquema, volvería a cumplir el rol de escudo político, simular tensión sin romper el andamiaje.
En el caso de Cacace, hay además una variable personal, necesita proyectarse hacia el armado libertario a nivel nacional y mostrarse con perfil propio. Criticar a Poggi le sirve para diferenciarse sin el costo de una ruptura real. El resultado es una disputa que parece medida, con límites acordados, y que deja los problemas más graves de la provincia exactamente donde estaban: sin que nadie los nombre.