Perder 40% no se arregla con 40%: la trampa matemática detrás del salario docente
Cómo funciona la caída y la recuperación
Vamos a ponerlo con valores reales:
En 2023, un docente en San Luis cobraba alrededor de $1.400.000 (a valores actualizados) y podía cubrir con eso una canasta básica y parte de su vivienda.
Tras la devaluación y la falta de ajuste, en 2025 su ingreso perdió poder de compra y hoy equivale a $840.000 reales. Es decir, una pérdida del 40%.
Ahora bien:
Para volver de $840.000 a $1.400.000, no alcanza con sumar un 40%. Porque el aumento se calcula sobre el valor actual, que ya está depreciado.
La cuenta exacta
Diferencia perdida: $560.000
Valor actual: $840.000
$560.000 ÷ $840.000 = 0,666... = 66,6%
Es decir:
Para volver a tener el mismo poder adquisitivo que en 2023, un docente puntano necesita un aumento de al menos 67%.
Y eso es solo para empatar la caída. Ni hablar de mejorar, recuperar lo perdido en años anteriores o cubrir nuevos aumentos de tarifas, transporte o la canasta escolar.
El salario fue licuado por inflación y devaluación, aumentos inferiores al 67% no alcanzan. Son apenas parches sobre un ingreso que ya no sirve.
Por eso, hablar de un 67% no es una exageración: es matemática pura.
Y es el piso. No el techo.
El sueldo docente en San Luis no está atrasado. Está destruido.