Trump recalculó tras el derrumbe de los bonos de EE. UU. y dio marcha atrás en su política de aranceles
Después de que inversores (especialmente fondos europeos) liquidaran masivamente bonos del Tesoro de EE. UU. y los rendimientos se dispararan, el gobierno de Donald Trump decidió recalcular su estrategia económica y política, en particular su plan de aranceles que había generado fuertes tensiones con aliados europeos.
El movimiento de los mercados fue significativo: tras caídas de hasta cerca del 5 % en algunos bonos, el rendimiento de los títulos a 10 años bajó a alrededor del 4,3 %, el nivel más bajo de los últimos meses. Esa reacción obligó a la administración estadounidense a aceptar un acuerdo con Europa, moderar su postura arancelaria y descomprimir la tensión financiera global.
La venta masiva de deuda se interpretó como un mensaje claro de los mercados ante la incertidumbre política: los inversores percibieron que las amenazas de Trump de imponer aranceles y cambiar el equilibrio de las relaciones comerciales estaban elevando el riesgo global y erosionando la confianza en la deuda estadounidense como activo seguro.
La corrección (que algunos analistas describen como un recalculo forzado por la presión de los mercados) muestra hasta qué punto los mercados de bonos pueden influir en las decisiones de política económica, relegando incluso a los discursos políticos más agresivos cuando se pone en riesgo la estabilidad financiera de Estados Unidos.