Bullrich convoca la primera reunión para debatir la reforma laboral
La senadora Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta, dio el puntapié inicial al convocar la primera reunión formal de trabajo para debatir la letra de la reforma laboral que el Ejecutivo de Javier Milei busca convertir en ley durante la segunda etapa de sesiones extraordinarias de este año. La iniciativa se da en el marco del calendario político que prevé la discusión del proyecto entre el 19 y el 26 de enero con asesores de distintos bloques parlamentarios.
Bullrich diseñó lo que definió como una “comisión técnica”, a cargo de la abogada laboralista y asesora Josefina Tajes, que funcionará como espacio de intercambio entre senadores oficialistas y las fuerzas “dialoguistas” que no se oponen formalmente al proyecto. La idea, explicaron referentes del espacio, es trabajar sobre los aspectos más sensibles del texto antes de que llegue al recinto con el objetivo de conseguir un consenso mayoritario entre las distintas fuerzas que acompañan la agenda oficialista.
Fuentes parlamentarias señalaron que este primer paso es parte de la estrategia del Gobierno para aprobar la reforma laboral entre el 10 y el 11 de febrero, aprovechando el impulso de la aprobación del presupuesto y el bloque ampliado de diputados y senadores que no pertenece al interbloque peronista opositor. En este trabajo técnico participarán asesores de los bloques interesados en encontrar puntos de acuerdo antes de la discusión final.
Desde el oficialismo se enfatiza que el objetivo no es “dejar todo como está”, sino lograr una reforma que mejore aspectos del marco laboral actual sin caer en discusiones estériles que terminen reproduciendo el statu quo. Bullrich y otros interlocutores del proyecto evitaron adelantar cambios concretos de contenido, aunque reconocieron que habrá un análisis detallado de artículos vinculados al funcionamiento de sindicatos, aportes y derechos establecidos por la normativa vigente.
En paralelo, la discusión se da en un ambiente político más amplio, donde diversos actores nacionales (gobernadores, bloques legislativos y centrales sindicales) vienen planteando objeciones u orientaciones propias sobre la hoja de ruta de la reforma. La convocatoria de esta mesa técnica es, en ese sentido, la antesala de un debate político más amplio con miras al pleno legislativo, donde la búsqueda de acuerdos será clave para que el proyecto avance sin fracturas profundas dentro del oficialismo y con apoyo de sectores moderados del Congreso.